Archive for General

NOS MUDAMOS

Queridos amigos, como todos sabéis, Jaco y yo, llevamos juntos dos meses. Además de la entrada anterior, para celebrarlo hemos decidido crecer, motivo por el cual nos mudamos de este alojamiento gratuito que nos ha ofrecido WordPress, y al que estamos muy agradecidos.

Este blog comenzó como una experiencia, que con el paso del tiempo ha cuajado, bastante bien, y que diariamente va creciendo con vuestras visitas, comentarios y palabras de ánimo. Es por ese motivo por los que nos mudamos, para poder seguir creciendo, al tener más control sobre todos los aspectos de edición y publicación de la bitácora.

Además intentamos facilitar el acceso con una nueva dirección. A partir de ahora nos encontrareis en

http://mibeagle.com

Allí os esperamos,

IMG_0098.JPG

¿Nos vamos?, espero que nos sigan...

Anuncios

Los comentarios están cerrados

Libertad perruna, ¡YA!

Aunque no tenga nada que ver con Jaco, o conmigo porque no vivimos en Madrid, he considerado necesario apoyar desde aquí las protestas de propietarios de otras mascotas en Madrid. Aquí os dejo un foto de la protesta de hoy, y enlaces a la noticia de los 3 diarios más importantes de España.

20090526elpmad_1.jpg

ÁLVARO GARCÍA - 26-05-2009 en http://www.elpais.es

El Mundo
El País
ABC

Comments (1) »

¡Qué verguenza!

En la entrada de hoy no voy a hablar de Jaco, ni de mí, sino de algo que me parece vergonzoso, y que se extiende por muchas zonas de este país, todavía llamado España, y creo que por todo el mundo mundial.

Todo aquel que sigue este blog sabe, y si no lo sabe no sé que ha estado leyendo, soy el orgulloso propietario de un cachorro de Beagle. Como propietario que soy, tengo atribuida la responsabilidad sobre mi perro. Responsabilidad, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española significa, “Cualidad de responsable”; y responsable a su vez, “Obligado a responder de algo o por alguien”. Así pues, como propietario, he de responder por mi mascota.

Esta obligación de respuesta en nombre de alguien, esta contemplada jurídicamente dentro del ordenamiento español en el Articulo 1.905 del Código Civil, que dice: “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causaré, aunque se le escape o extravíe. Solo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido”. Por tanto, si nuestro perro, aun escapándose, causara algún daño a alguien, como por ej. que lo mordiese, seremos responsables de ese daño causado y tendremos que responder por el mismo. Lo mismo ocurrirá si otro perro se escapase y profiriera algún mordisco a nuestra amada mascota, el dueño del perro mordedor, deberá correr con los gastos del veterinario y cualesquiera derivados de la atención del perro lastimado.

Bien, pues esto, que parece lo más normal del mundo, y con lo que todo propietario de perro está de acuerdo (sobre todo con lo de que si otro perro ataca al nuestro, se nos paguen los gastos de veterinario), parece que para algunas personas la responsabilidad es selectiva. Y digo que es selectiva, porque muchos acogen las ideas anteriormente reflejadas, pero no tienen claro que recoger los excrementos de sus perros es también responsabilidad suya.

Jaco todavía no controla bien el tema de los esfínteres fuera de casa, y por desgracia para mí, solo de vez en cuando hace sus necesidades fuera del patio, pero desde el primer día, soy consciente que si mi perro “caga”, soy yo el que lo tiene que limpiar, y nadie más tiene que padecerlo.

Todo esto viene, porque esta mañana, durante nuestro paseo matutino, tras haber logrado que Jaco hiciera sus cosas en la playa, cuando volvíamos por la zona verde de la urbanización, hemos tenido que ir sorteando los zurullos de multitud de perros, como si estuviésemos en un campo de entrenamiento militar en plenas maniobras, o jugando a “evita la mina”. Pero es que además, uno de mis vecinos, observaba como su can defecaba en la arena, y dejaba allí el oloroso producto, a la vista de todos.

Yo no soy quien para dar lecciones de ninguna clase a nadie, pero no he podido por menos que acercarme a él para amonestarlo verbalmente. Mi vecino, de nacionalidad inglesa, se ha intentado amparar en que no entendía la lengua de Cervantes para no atender; pero por desgracia para él, mis conocimientos en la lengua de Shakespeare son suficientes para sacarle los colores. Las distintas excusas que me ha dado, han ido desde que “era la primera vez que eso ocurría”, hasta “que se había quedado sin bolsitas”; así que le he dado una de las mías, y le he obligado a que recogiera la deposición de su perro. No sé si este hijo de la Gran Bretaña, ha recogido la mierda por que lo he amenazado con que yo mismo iría a su casa a cagarle en su patio, o por que pensaba denunciarlo ante la Policía Municipal.

Es totalmente vergonzoso que estas cosas sigan pasando, y que únicamente funcione como elemento disuasorio la amenaza de la multa. Y no es cuestión de que el personaje que me he encontrado sea inglés, que también lo hacen muchos españoles, o de cualquier otra nacionalidad.

Así que por favor, si tenéis una mascota, recoged sus deposiciones, y demostrad quien de los 2 es el animal racional.

Algunos dueños deberían tomar ejemplo de esta imagen

Algunos dueños deberían tomar ejemplo de esta imagen

Comments (4) »

El hombre que aprendio a ladrar (In memoriam)

Lo cierto es que fueron años de arduo y pragmático aprendizaje, con lapsos de desalineamiento en los que estuvo a punto de desistir. Pero al fin triunfó la perseverancia y Raimundo aprendió a ladrar. No a imitar ladridos, como suelen hacer algunos chistosos o que se creen tales, sino verdaderamente a ladrar. ¿Qué lo había impulsado a ese adiestramiento? Ante sus amigos se auto flagelaba con humor: “La verdad es que ladro por no llorar”. Sin embargo, la razón más valedera era su amor casi franciscano hacia sus hermanos perros. Amor es comunicación.

¿Cómo amar entonces sin comunicarse?

Para Raimundo representó un día de gloria cuando su ladrido fue por fin comprendido por Leo, su hermano perro, y (algo más extraordinario aún) él comprendió el ladrido de Leo. A partir de ese día Raimundo y Leo se tendían, por lo general en los atardeceres, bajo la glorieta y dialogaban sobre temas generales. A pesar de su amor por los hermanos perros, Raimundo nunca había imaginado que Leo tuviera una tan sagaz visión del mundo.

Por fin, una tarde se animó a preguntarle, en varios sobrios ladridos: “Dime, Leo, con toda franqueza: ¿qué opinas de mi forma de ladrar?”. La respuesta de Leo fue bastante escueta y sincera: “Yo diría que lo haces bastante bien, pero tendrás que mejorar. Cuando ladras, todavía se te nota el acento humano”.

Mario Benedetti (14/9/1920-18/5/2009)

Sirva esta entrada como homenaje personal a uno de los mayores autores en lengua castellana.

Comments (1) »

¿Estamos bien de peso?

El otro día comenté que tenía la sensación de que Jaco a lo mejor estaba un poco delgado. Es probable que mi obsesión sobre su peso se deba a que como he leído tanto sobre Beagles con sobrepeso, ya sabéis que se come todo lo que le den, e incluso cualquier cosa que se encuentre por el suelo.

Si, ya se que la dosis diaria recomendable de pienso aparece en la bolsa del alimento, en virtud del peso que el perro tendrá cuando sea adulto. ¿Pero cual es el peso para un Beagle? Porque he leído que va desde los 11 hasta los 14 kgs.

Bueno para que os hagáis una idea más exacta de como está Jaco ahora mismo, os cuelgo una foto de hoy a mediodía, tomada desde arriba.

Ahí esta, largo, pero creo que escuchimizado, ¿no?

Ahí esta, largo, pero creo que escuchimizado, ¿no?

Por cierto, creo que el paseo de mediodía lo vamos a tener que acortar debido al calor, porque nada más pisar la calle Jaco hiperventila, y yo estoy a punto de derretirme.

Comments (1) »

Excepciones que confirman la regla

El otro día Dioghenes me preguntaba a través de los comentarios de la entrada “conociendo a Ron” sobre la inhibición de la mordida de Jaco, ya que me lo entregaron con menos de 8 semanas, y según la mayoría de los libros y expertos, estos cachorros suelen tener problemas para aprender la “inhibición de la mordida” por no pasar suficiente tiempo con su madre y hermanos. La respuesta la tenéis en los comentarios.

A tenor de esa pregunta me he parado a pensar en cuantas cosas dicen muchos libros sobre perros y/o cachorros, y cuales de ellas son ciertas, o mejor expresado, porque no creo que ninguna sea mentira, cuales serían aplicables a Jaco y cuales no, veamos:

Inhibición de la mordida: Jaco como ya he dicho y escrito en esta bitácora, llego a mi vida con menos de 8 semanas de edad. Según lo dicho por muchos autores y estudiosos de las razas caninas, estos cachorros no han podido desarrollar correctamente la inhibición de la mordida, es decir, que cuando muerden en sus juegos con humanos, no saben morder con control de la presión que ejercen, distinguiendo entre un ataque o un juego; también se dice que estos perros, son perros muy mordedores, que se pasan el día masticando objetos de toda clase por el motivo anteriormente reseñado.

En respuesta a este comentario puedo decir que Jaco es un perro mordedor, ¿acaso hay algún cachorro que no lo sea?, y pese a ello, gracias a un cuidado intenso, no muerde los muebles de mi casa, tan solo sus juguetes y una cesta de mimbre, a la que hemos tenido que autorizarle. Por supuesto que hemos tenido que comprarle unos 5 o 6 juguetes distintos para que los mordisquee, y cuando estamos jugando intenta morder, pues para él, ese mordisco es parte del juego. Lo importante aquí, es que el cachorro aprenda a distinguir, y lograr que no apriete hincando los dientes demasiado. Como ya le dije a Dioghenes, el pasado fin de semana Jaco estuvo con niños menores de 5 años, y con todos jugó, mordiendo en sus juegos, pero supo distinguir la intensidad con la que lo hacia, pues no hubo niño que se quejase y llorase como producto de sus mordiscos; así pues entiendo que Jaco ha aprendido a inhibir la mordida con nosotros.

Los juegos de tira y afloja: En más de una ocasión me han dicho, y he leído en Internet en páginas especializadas, que jugar con un cachorro con juegos de tira y afloja, ya sabéis, esos que consisten en una cuerda que el cachorro muerde y tira hacia un lado y nosotros hacia el contrario, potencian la agresividad del cachorro, y le incitan a ser más posesivo con sus objetos.

 

Jaco jugando con su cuerda

Jaco jugando con su cuerda

Pues que queréis que os diga, desde el primer día que Jaco llegó a casa, el primer juguete que le compré fue una cuerda con nudos en los extremos y flecos, lo podéis comprobar en el primer vídeo que se grabó. No creo que Jaco sea un perro agresivo, más bien al contrario; no lo ha sido con los humanos con los que ha estado hasta ahora, incluso va por la calle intentando que todo el mundo lo salude y acaricie, ni tampoco con otros perros, en cuanto ve a uno que no conoce se encorva metiendo el rabo entre las piernas y se deja oler.

Actividad sexual: Esta es la excepción que confirma la regla que más alucinado me tiene ahora mismo. En todos los sitios se puede leer, que los perros no comienzan a tener instintos sexuales hasta aproximadamente los 6 meses, exactamente cuando comienzan a orinar levantando la pata.

Bien, pues tengo que decir, que me ha tocado en suerte el perro más salido de la historia. Desde hace un par de días, exactamente desde que le aplico la táctica explicada en la entrada anterior, para que haga sus necesidades fuera, una vez que volvemos a casa del paseo, intenta “cepillarse” una camiseta mía vieja que le di, así como el albornoz de mi mujer, y esta mañana, a mi propia pierna. Ya desde la primera vez que mi sobrino de año y medio vino a casa, intentó subirse a él, y contoneo su cadera a ritmo frenético.

Mi mujer, le hizo bajar, y yo, inocente de mí, le dije que tan solo intentaba subir, que el problema lo tenía ella que tenía mirada sucia, y quería ver algo que no era posible que existiera. “¿Como va a querer “follarse” a tu sobrino, si no tiene consciencia sexual alguna?, tan solo tiene 7 semanas de edad”, le dije yo. En otro par de ocasiones lo encontré intentado violar a la citada camiseta, pero confirme mis sospechas de falta de intención sexual, al ver que no llegaba con su miembro viril a tocarla.

Otro momento en que recuerdo sus intenciones fue el otro día cuando estuvo jugando con “Obama“, ya que llegado un momento de descuido del Westy, intentó montarlo por detrás. Todos pensamos que tan solo intentaba subir sobre su nuevo amigo, pero ahora lo veo diferente…

Lo que me ha hecho borrar de mi cabeza esa idea de inocencia, ha sido, que esta mañana, cuando estábamos empezando el paseo, ha intentado subirse a mi pierna, y no una vez, sino hasta tres y cuatro, y en esa última ocasión en la que lo he forzado a bajar, pues no quería ser víctima de sus abusos sexuales, su pene estaba totalmente fuera, ya me entendéis todos los que tenéis perro.

S4020156.JPG

... en cuanto te descuides lo intento otra vez...

Así que como es posible, que un cachorro de tan solo 11 semanas, que a duras penas orina fuera de casa, y no levanta todavía su pata para aliviarse, ha descubierto el gustirrinin que le produce el frotarse. Evidentemente, hemos de estar ante la excepción que confirma la regla, o bien, tendré que empezar a ponerle bromuro en el pienso.

Educación y adiestramiento: En muchos sitios se recomienda que no se comience con la educación y el adiestramiento de los perros, hasta que por lo menos cumplan los 4 meses de edad, ya que hasta ese momento su cerebro no está completamente desarrollado para que puede asimilar correctamente las enseñanza.

Como podéis ver en los vídeos, y a lo largo de todo el blog, yo estoy intentando educar y adiestrar (creo que es lo mismo) desde el principio. De momento me funciona, y lo que he intentado enseñarle lo ha aprendido con bastante rapidez, evidentemente es proceso de aprendizaje es algo que durará toda la vida, al menos a mí me pasa, que ya peino alguna cana y cada día aprendo algo nuevo. Mi teoría es, que cuanto antes empiece a aprender, más sólidamente quedarán esos conceptos asentados en su cerebro. Como ejemplo pondré a los cachorros humanos, en nuestros días se lleva a las piscinas a los bebés de meses, para que aprendan a flotar por sí mismos, y evitar de ese modo que se ahoguen por si cayesen en una piscina de forma accidental; cuanto antes aprenda el bebé a flotar y manejarse en el liquido, más rápidamente aprenderá a nadar cuando sus facultades motrices estén desarrolladas.

Y a vosotros, ¿vuestros perros tienen actitudes que se saltan la regla general?. Espero vuestros comentarios.

P.D: Muchas gracias a todos los que día a día visitáis esta bitácora, y a todos los que pasaron por aquí por primera vez, pues batimos nuestro récord de visitas con más de 180. Muchas Gracias.

Comments (6) »

Sin palabras

Hoy me disponía a continuar este diario informático con las nuevas andanzas de Jaco tras su estancia de fin de semana por tierras castellanas resumiendo como fue la estancia y sus interacciones con otros perros, pero me ha sorprendido un articulo escrito por un gran amigo en su bitácora personal, en la cual habla de Jaco y nuestra amistad. La verdad es que tras la lectura de su entrada me he quedado sin palabras, pues me ha embargado la emoción ante palabras tan bonitas, que se notan escritas desde el cariño, lo cual agradezco enormemente, y no me queda más remedio que reproducirlas aquí.

 

100_1351A mi amigo del psiquiátrico, al que a ratos visito en busca de paz y sosiego en estos tiempos ociosos, forzosamente, e inclementes, le han permitido, para reforzar pastillas y electrochoques, cuidar un pequeño cachorro canino, que le alegra los días y enturbia los ojos de ilusión y esperanza. El pequeño beagle, raza temperamental y noble, se adapta como puede a las condiciones y ritmos del psiquiátrico, y a fuerza de decir la verdad, sorprende a propios y extraños con su aplicación y entusiasmo, difícil tránsito de la camada a la camaradería.

Mi amigo, que antes de la llegada del pequeño había leído media biblioteca y puede ahora añadir a sus conocimientos otros enciclopédicos sobre crianza y educación de cachorros, desarrolla un método propio para hacer del pequeño Jaco todo un ejemplo para el mundo canino; cuenta a su favor con la buena disposición genética del cachorro y su infinita paciencia. Y ahora nadie duda que culminará la educación con éxito, con algunos intervalos de micciones y cagaditas fuera de sitio y algún que otro calcetín destrozado por las pequeñas acometidas perrunas. Pero no dudo que al final el can podrá sentarse en las mesas más distinguidas y acompañar a mi amigo por todo el orbe, una vez curado de sus dolencias y achaques.

A mi amigo le sienta bien la terapia, y lo veo ahora más extrovertido y risueño, y contemplando al perrillo, la sonrisa ilumina su rostro, últimamente encanallado y taciturno por las circunstancias del país y paisanaje, que tanto afectan a su bonhomía y filantropía. El pequeño beagle ha venido a tiempo para que comprendamos con él que el hálito de esperanza aún reside en las pequeñas cosas del mundo, y puede una travesura de un cachorro reconciliarnos con la vida y trascender la hediondez, tristeza e insensatez en que vivimos, antes de la lluvia ácida que nos ahogue y nos vuelva locos…

Después de varios debates en su módulo, según me confesó, y de varias noches insomnes de diccionarios y etimologías, ha decidido llamar al pequeño Jaco, acortando el latín Jacobus, en honor y castellanizado, del gran Santiago Matamoros, Patrón de las Españas. Todavía, obviamente, es mucho nombre para tan poco can, pero esperemos que al final la elección sea la adecuada; y a decir verdad, le agradezco que el nombre rotundo sea en castellano y no en su admirada parla británica, que mi amigo domina como nacido en Stratford Upo Avon – él es de la gran llanura pucelana, tierra de vid e imagineros, castellanos viejos y cereal -; en la raya casi árabe y africana en la que vivimos y pacemos, es una gratificante reconciliación con nuestras comunes raíces castellanas, él Vieja y yo Manchega, llano, vid y navaja. Y aunque el animal no sea galgo corredor y demás, le disculpo la elección de la raza británica por la elegancia y originalidad, ajena a modas y experiencias eugenésicas aplicadas últimamente con alegría y desconsideración a las razas caninas, amén de la querencia british de mi amigo.

Siempre pensé que el cuidado y atención que una sociedad presta a sus animales es sentido de civismo y civilización, y, sin dejar de pensar que son animales, la educación y saber estar de los dueños está íntimamente relacionada con la de sus mascotas, en una innegable y, a veces, sobrecogedora asimilación de los unos en los otros. Afortunadamente para mi amigo, el perrillo apunta maneras y cuando alcance la edad madura, será un buen ejemplar y mejor compañía, gracias al esfuerzo y dedicación. Hago votos por ello.

Salgo de mi ultima visita al psiquiátrico reconfortado por los progresos de mis nuevos compañeros, caudales de amistad, cariño, cuidado, atención, entrega y compromiso; conceptos quizá hoy en desuso, pero que un pequeño orejudo y tricolor nos enseña a veces.

¡Loor al pequeño Jaco y a su cuidador!

Aunque quizá salgo con un poco de envidia en el alma, sustituido a ratos en la amistad del amigo por un perrillo alegre y dicharachero. En fin.

Muchas gracias de nuevo Enrique, si queréis leer más artículos suyos no tenéis más que pasaos por su blog, El Sueño del Gaviero

Comments (1) »